MIÉRCOLES DE CENIZA: “…POLVO ERES Y EN POLVO TE CONVERTIRÁS (Cf Gén 3,19)”

Hoy celebramos Miércoles de Ceniza, festividad de nuestra iglesia que da inicio al tiempo de Cuaresma, 40 días de preparación para la Semana Santa.

Imponer Cenizas era una práctica común en Roma, donde los penitentes eran salpicados de cenizas y obligados a mantenerse alejados en penitencia hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo o el Jueves antes de la Pascua. Cuando estas prácticas cayeron en desuso (del siglo VIII al X), el inicio de la temporada de Cuaresma fue simbolizada colocando ceniza en las cabezas. Hoy en día, el Miércoles de Ceniza, el cristiano recibe una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos previo. La ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación .La ceniza es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión.

Es el inicio del camino de la Cuaresma, de preparación y arrepentimiento para acompañar a Jesús de buena manera desde su desierto hasta el día de su triunfo sobre la muerte que es el Domingo de Resurrección.

En la misa de Miércoles de Ceniza, el ministro impone la cruz diciendo estas dos expresiones, alternativamente: “Arrepiéntete y cree en el Evangelio” (Cf Mc1,15) y “Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver” (Cf Gén 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad y que nos invitan a reflexionar acerca del deber de la conversión, impulsandonos a trabajar hasta el final, para que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros, nuestras familias y nuestras comunidades.

Te invitamos a que puedas participar en familia en esta fiesta en tu parroquia mas cercana, preparando el corazón así para la pasion, muerte y gloriosa resurrección de Jesucristo en Semana Santa.