TIEMPO DE ADVIENTO

El domingo 2 de diciembre la Iglesia ha comenzado el período de Adviento, un tiempo de preparación a la fiesta de Navidad. Un tiempo de espera y de esperanza. Esperanza, no de cosas, sino de Alguien, de Cristo, quien llegará de modo definitivo al final de los tiempos. Y esa esperanza es un compromiso con la caridad: no podemos encontrarnos con la persona de Jesús sin interesarnos por cada hermano que tenemos a nuestro lado.

En este período, los templos se visten de color morado anunciando un tiempo de conversión. La “corona de adviento” con el encendido de sus 4 velas, nos anuncia el paso de las semanas para ese encuentro real con Jesús, nacido de María.

Para prepararnos para este gran fiesta, te invitamos a que en familia, puedas rezar la Novena al Niño Jesús. El objetivo principal de esta Novena es devolver a la Navidad su sentido cristiano: el Hijo de Dios viene a vivir en medio de los hombres y nace humildemente en un pesebre por amor a nosotros, enseñándonos a vivir en constante amor al prójimo.

Vivir con alegría esta Navidad es también recordar a todos y enseñar a los niños que la felicidad no está en regalos y juguetes sino en la fe, la esperanza y el amor, pensando en Jesús y en los que sufren y haciendo el propósito de compartir lo poco o mucho que cada uno tenga.

Este año queremos prepararnos con la oración, un compromiso diario y recibiendo el sacramento de la Reconciliación, para que el Niño Jesús nazca en nuestros corazones y nuestras familias.

El rezo de la Novena debe comenzarse el día 16 de diciembre para poder terminarla el 24, antes de la Misa del Gallo.

 

Señor, se acerca Navidad. Tú viniste a salvar a tu pueblo que estaba perdido. Enséñanos el camino de tus senderos, rectifica nuestros pasos, prepara nuestros corazones para esta Navidad. Eres Tu que naces en nuestros corazones, eres Tu quien viene a llenar de sentido nuestras vidas e indicarnos la meta.